sábado, 27 de febrero de 2016

EL PODER DE LOS PENSAMIENTOS POSITIVOS

Imagina que llevas en la mano un vaso con agua y levantas el brazo y lo mantienes así 10 minutos, es fácil, apenas supone un esfuerzo. Seguimos así y pasa el tiempo, media hora, comienza a ser molesto, necesitas un descanso, y el pequeño vaso con agua parece pesar cien veces más. Y si fuera posible estar así todo un día manteniendo esa postura, sería agotador, muy cansado y probablemente una tarea titánica.

Este ejemplo os lo propongo para que establezcáis el paralelismo con los pensamientos, ahora piensa que el vaso de agua son las preocupaciones, el miedo, la angustia, los pensamientos negativos. Si sólo ocupan un poco tiempo cada día, son soportables y manejables. Si estamos con ellos una hora por por jornada pasan a ser molestos e incómodos. ¿ Pero que ocurre si estamos con estos pensamientos las 24 horas ?, nuestra percepción cambia, seguro nos sentiremos agotados, cansados y pasarán a ser insoportables y convertirán nuestra vida en un calvario.

Pues es exáctamente este fenómeno el que reflejaba realidad de muchísimas personas. La ansiedad, la depresión, se basan en la alimentación de estos pensamientos negativos, que se van retroalimentando y ocupando cada vez mayor " espacio ".
Imagina nuestro subconsciente como un almacén de pensamientos que producirán cada vez que se activen emociones, dependiendo de cómo interpreta la realidad. Como ejemplo piensa que tu cerebro tiene un porcentaje de pensamientos negativos y positivos:


Primer ejemplo:
70% pensamientos positivos.
30% pensamientos negativos.
Una persona optimista, proclive a ser feliz y a " ver la botella medio llena".


Segundo ejemplo:
70% pensamientos negativos.
30% pensamientos positivos.
Una persona negativa, derrotada, más proclive a la infelicidad, " ve la botella medio vacía".


Os puede parecer un ejemplo burdo y simplón, pero refleja a la perfección cómo funciona nuestro cerebro. Los pensamientos y las emociones van de la mano, y aprendemos a lo largo de nuestra vida a crear respuestas automáticas que se repetirán cada día, sin apenas darnos cuenta de su sutileza y de la enorme fuerza que hace infinita esta capacidad.
Y aquí encontramos la solución: Revertir las proporciones en nuestro "depósito de emociones y pensamientos". ¿ qué ocurrirá si conseguimos hacer aumentar los positivos o hacer disminuir los negativos?, la respuesta es alentadora: Cambiará la percepción de nuestra vida y estaremos creando las condiciones ideales para construir una existencia plena y feliz.


IMPORTANTE:

Luchar contra los pensamientos negativos puede ser más un problema que una solución, si nos centramos en ellos puede que consigamos lo contrario, que permanezcan y queden " anclados ". " Lo que resiste persiste".

¿ Entonces como podemos revertir estas proporciones y hacer ganar a los positivos?, la respuesta es:

                                         LOS PENSAMIENTOS POSITIVOS


Si conseguimos pensar en positivo, construir pensamientos positivos, enriquecerlos, estos se multiplicarán y por sí sólo irán comiendo terreno al espacio ocupado por los negativos. Como véis la solución es dejar aparte los negativos y crear, alentar, y hacer crecer los positivos, esta es la clave.

Cada mañana dedica unos minutos a mirarte al espejo, regálate una sonrisa. Haz actos de generosidad, empatía y comparte. La facilidad se consigue luchando por la de los demás y evitando su sufrimiento.

La generosidad, la empatía, el amor, la benevolencia, simpatía, agradecimiento, el altruismo, paciencia, confianza... son pensamientos y emociones positivas, centra tu atención en hacerlos presentes en tu existencia y verás como la percepción de todo comienza a cambiar.

Creo firmemente que gran parte del problema es nuestra incapacidad de adaptación a los cambios, al paso del tiempo y aceptar la realidad que nos toca vivir. CUIDADO, no quiero decir con esta afirmación que debamos ser conformista, sólo en parte, necesitamos cambiar, es bueno y necesario, pero que nuestras limitaciones sólo impidan en parte esta evolución.

En mi vida aprendí en no conformarme con un si o un no, sino con un por qué. Somos muy capaces de cambiar y no somos consciente de la capacidad de nuestro cerebro para el aprendizaje y la adaptación. 
Piensa por un momento en la evolución como especie, de los seres humanos. No existe un rincón en el planeta en donde el hombre no haya encontrado esta capacidad de adaptación y de cambio. A pesar de temperaturas altísimas o muy bajas, escasez de agua y alimentos, hemos sido capaces de colonizar el planeta en toda su extensión. Entonces:

SEAMOS CAPACES DE CAMBIAR NUESTRA VIDA, NUESTRA OBLIGACIÓN ES SER FELICES.


Espero que este post sea de vuestra ayuda y podáis encontrar den mis palabras aliento, consuelo y esperanza. Si en algo os ayudo me sentiré afortunado por colaborar en vuestro camino en la vida.
Recibid abrazos de Luz.

Jesús Moreno. Terapeuta, acompañante en procesos de cambio.














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