jueves, 28 de enero de 2016

ELIMINAR LA ANSIEDAD

La ansiedad y el estado de alerta van de la mano. Para comprender que es tenemos que dar un repaso al funcionamiento de la mente, pues aquí es donde radican los mecanismos que producen esta alteración.

Nuestro cerebro tiene sus propios mecanismos para asegurar la supervivencia y una serie de respuestas frente a situaciones que hacen peligrar la vida. Entendemos que la ansiedad es parte de nuestra propia existencia y que en mayor o menor medida todos tenemos una cantidad presente en nuestra vida cotidiana. El problema radica cuanto estos niveles se disparan y aparecen frente a situaciones que no son de " extremo peligro ".






Os pongo un ejemplo de un mecanismo parecido pero en otro entorno. El sistema inmunológico es el encargado de proteger nuestro organismo frente a posibles ataques del exterior, como es el caso de infecciones de bacterias, virus, hongos, y también controlar a nuestras propias células. Si aparecen células " extrañas " o alteradas nuestro sistema inmune se encarga de eliminar estas células antes que proliferen y se conviertan en tumores. Gracias a su funcionamiento se salvaguarda el buen funcionamiento, se protege de las agresiones tanto internas como externas.

¿ Pero que pasa cuando este sistema se altera y ataca a las propias células sanas ?:


Por una parte la respuestas de nuestro sistema inmune a partículas externas condicionan respuestas que producen los síntomas de las alergias, y si el ataque se produce a nuestros propios tejidos aparecen las llamadas " enfermedades autoinmunes ".
Estamos ante un ejemplo de una respuesta desmesurada y donde el objetivo a sido falsamente identificado por nuestro sistema defensivo.

Podemos hacer un paralelismo con la ansiedad. Si vamos a cruzar la calle y de repente vemos que un vehículo nos va a atropellar, nuestro cerebro se ve estimulado ante el peligro inminente y desencadena una respuesta milimétrica para escapar de  dicha situación. Se libera adrenalina, nuestros vasos sanguíneos se contraen, nuestro corazón se acelera y envía gran cantidad de sangre a nuestros músculos para escapar lo más rápidamente de esta situación de peligro.

Gracias a este mecanismo primitivo hemos conseguido  sobrevivir, está diseñado para proteger nuestra propia identidad y así a sido desde que el hombre apareció sobre la faz de la tierra.

Sisi  vemos el paralelismo con el sistema inmune, ¿que ocurre cuando este mecanismo se desboca o aparece frente a situaciones que no son reales o proporcionales?. Aparece el trastorno de pánico, la agorafobia, y todos los síntomas de la ansiedad que pueden abarcar un sinfín de respuestas. Veamos algunas de las más comunes:

TAQUICARDIA
FRECUENCIA RESPIRATORIA AUMENTADA
SUDORES
FRÍO
MAREOS
NÁUSEAS
PROBLEMAS DIGESTIVOS
ALTERACIÓN DE LA LÍBIDO ( DESEO SEXUAL ).
PENSAMIENTOS CATOTRÓFICOS
MIEDO A MUERTE INMINENTE
ETC...

Si nuestro cerebro calcula que estas agresiones se extienden en el tiempo, estará sobreestimulado y los síntomas se irán perpetuando, descenderán nuestros niveles de endorfinas y serotonina ( que nos hacen sentir bien, felices y cómodos ). Como respuesta al descenso de estas sustancias aumentará la sensación de incomodidad y desasosiego y retroalimentará el mecanismo aumentando la ansiedad y todos sus síntomas.

El cerebro habrá " aprendido " un nuevo mecanismo y responderá de forma automática ante aquellas situaciones de falso peligro.
Pensad que de toda la población a lo largo de su vida, casi un 30% alguna vez tendrá niveles aumentado de ansiedad y casi en un 10% aparecerá un trastorno de angustia. Estos datos son para que en el caso que estéis pasando por un proceso de estas características no os sintáis como " raros " por padecerlo, es más frecuente de lo que parece a primera vista.

La medicina cuenta con fármacos que pueden ayudar a combatir estos síntomas y hacer bajar los niveles de ansiedad. Las benzodiacepinas y los antidepresivos son algunos de ellos.
La psicología y las terapias que aportan son fundamentales para que aprendamos a reconocer que nos pasa, como identificar y neutralizar los síntomas y a eliminar estos trastornos, que dicho sea de paso, hacen la vida muy difícil y se convierten en un verdadero calvario.

ELIMINAR LA ANSIEDAD:

Es fundamental seguir las indicaciones vuestros médicos y especialista y nunca abandonar ni tomar medicamentos sin la autorización expresa de ellos.

Debemos poner cada cosa en su sitio, y aunque los síntomas son muy desagradables pensar que nos nos vamos a morir, que incluso en ataques de pánico, sólo durarán minutos y nuestro cuerpo está desarrollado para soportar y volver a la normalidad. Imagina una taquicardia, tu corazón bombea con fuerza y sientes que va a explotar, debes pensar que no pasa nada, que parará y volverá a du normal funcionamiento, la mejor manera es controlar la respiración, es difícil al principio pero con la práctica verás como consigues que se normalice más rápido o incluso que puedas eliminar su aparición.

Una buena alimentación, un buen descanso, dormir lo suficiente ayudarán a manejar todo de mejor manera. La meditación, las técnicas de control respiratorio, los ejercicios de relajación muscular, la práctica de deporte, pasear aumentarán vuestros niveles de serotonina y os harán sentir mejor.

Los pensamientos son la causa que hacen a nuestro cerebro sentir emociones y responder ante ellas, es necesario que comiences a lidiar contra los pensamientos negativos y a cambio, introducir pensamientos positivos. Puedes ver la botella medio vacía o medio llena, ahí radica el eje fundamental, el manejo de nuestras emociones. Igual que aprendemos idiomas, a conducir, de igual modo podemos aprender a manejar emociones, pensamientos y las reacciones que producen.
Tus pensamientos pueden ser tu mejor amigo o tu peor enemigo, eres tú el protagonista de tu vida y de ti depende afrontar tu propia existencia.

La fe, las creencias religiosas pueden ayudar a entender tu existencia, el por qué de la vida, su sentido, si eres creyente tienes puntos a tu favor.

El reiki, la imposición de manos, estabilizar los campos energéticos también te ayudarán a encontrar el equilibrio y conseguir que tu organismo comience a estabilizar sus energías y restablecer su normal funcionamiento.
Piensa que todos estamos en el mismo barco, todos buscamos tu felicidad y un buen estado de salud, habla, comenta y comparte, no estás sólo y todos los seres somos hermanos y pertenecemos al mismo fluir energético.
Recibe Abrazos de Luz y espero que este post sea de tu ayuda, si lo consigo me harás feliz.
Jesús Moreno.








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